28/6/06

Operación Salida



Escribió Antonio Gala en el año 2000 ...

Maldigo con la más rotunda de las maldiciones, a quienes, por estas fechas u otras, abandonan a sus animales de compañia. No son dignos de los unos ni de la otra. Les deseo que un día sean ellos los abandonados (y seguramente acabarán por serlo) de sus mujeres, de sus maridos, de sus hijos, de sus amigos... Por egoístas despreciables. Por posponer a un ser vivo, dependiente, amable en estricto sentido, generoso y fiel, a sus propios proyectos de vacación y comodidad. Por enseñar a su prole a maltratar a quien se debe proteger. Por rescindir una relación cuando les parece conveniente. Por hijos de la gran puta. Con perdón. Antonio Gala, "La Tronera", El Pais, 2-08-2000
Y Rosa Montero dijo en 19983
Que me los presenten. Que me presenten a esos 7.000 madrileños que abandonaron a sus perros para irse con toda tranquilidad de vacaciones. Que me presenten a esos 7.000 energúmenos capaces de dejar atrás, con impavidez espeluznante y una pachorra inmensa, los hocicos temblorosos y las miradas dolientes de sus animales.¿Cómo lo harán? ¿Apearán al perro en mitad de un campo solitario y huirán después a todo rugir de coche, con el pobre bicho galopando espantado detrás del guardabarros hasta que su aliento ya no dé para más? ¿O quizá lo llevarán a algún barrio lejano y escaparán aprovechando algún descuido, un amistoso encuentro con otros perros o un goloso olfatear de algún alcorque? No les importa que luego el animal, al descubrirse solo, repase una vez y otra, con zozobra creciente y morro en tierra, la borrosa huella de sus dueños, intentando encontrar inútilmente el rastro hacia el único mundo que conoce. Son 7.000 sólo en Madrid: el censo estatal de malas bestias puede aumentar bastante.Que me presenten a esos tipos que tuvieron el cuajo de tumbarse con la barriga al sol en una playa, plácidos y satisfechos tras haber condenado a sus perros, en el mejor de los casos, al exterminio en la perrera, y, más probablemente, a una atroz y lenta agonía en cualquier cuneta, con el cuerpo roto tras un atropello. O a servir de cobaya en un laboratorio, o a morir en las peleas de perros, espeluznantes carnicerías que, aunque ilegales, parecen estar en pleno auge como juego de apuestas. Que me presenten a esos seres de conciencia de piedra. Quiero saber quiénes son, porque me asustan: si han cometido un acto tan miserable e inhumano, ¿cómo no esperar de ellos todo tipo de traiciones y barbaries? Probablemente pululan por la vida disfrazados de gente corriente: es una pena que las canalladas no dejen impresa una marca indeleble. El País, 16 de junio de 1998
Desgraciadamente años después hemos mejorado poco, mejor dicho, nada. Lo que era válido por entonces, sigue siéndolo ahora

2 comentarios:

Dark dijo...

que bien que lo han expresado, mami aplaude estos textos y todos los que nos defiendan. Si es que este jio mundo esta lleno de cab... pero también de gente buena que nos ayuda a soportar las cabr... de los primeros.
Patitas bellezón!

Nano Frontera dijo...

otro colega qeu no conocía: dark. Está muy bueno lo que han escrito y pienso igual que hay buenos y malos, por suerte nosotros tenemos bípedos que nos aman,buabesito